Dpto. de Latín del I.E.S. Ategua

Inicio » Posts tagged 'Opinión'

Tag Archives: Opinión

Luciano de Samosata y una historia verdadera

Con fecha de hoy aparece el número 23 de la Revista Digital de Artes y Humanidades cuya lectura y difusión recomendamos desde aquí no solo por su calidad sino también porque en ella aparece la primera, y espero que no última, publicación de Isabel Jiménez-Peña Barba, alumna que estuvo con nosotros hasta el pasado curso académico.

A partir de la página 68, Isabel nos cuenta particularidades del Libro I de Historias Verdaderas de Luciano de Samosata así como apuntes sobre la vida del autor y sus rasgos de estilo.

Queremos, desde este humilde departamento de instituto público, felicitar efusivamente a Isabel y animarla para que esto sea solo el comienzo de una larga y próspera carrera en el mundo de las clásicas.

Salutem plurimam!

 

Revista Digital de Artes y Humanidades

Revista Digital de Artes y Humanidades

La utilidad de lo inútil

Se nos ha dicho por activa y por pasiva que las humanidades están obsoletas, que los que se dediquen a ellas no tendrán un futuro o al menos, no un futuro idílico como aquellos que se dedican a asuntos más provechosos, técnicos y que dan un rendimiento inmediato. El saber en ocasiones constituye un obstáculo contra el delirio de omnipotencia del dinero y el utilitarismo, parece ser que todo vale y que todo tiene un precio y que por ejemplo, tal y como se concibe ahora, un profesor o una persona que se va a doctorar en algún aspecto de la Edad Media, es un sujeto que tan solo va a costar dinero, luego, no es útil.

Es curioso observar como ese “homo economicus” es voraz y autodestructivo, no se detiene a pensar realmente en lo que sería suprimir de las vidas de los seres humanos el arte, la literatura, la filosofía o la historia. Es como si de repente, dejáramos de sentir para pasar a obedecer, se acabaron los soñadores y llegaron los autómatas. Nuccio Ordine, creador de una pequeña pero deliciosa obra, llamada La utilidad de lo inútil, expone de forma magistral el devenir del hombre sin una guía que vaya más allá del dinero y el resultado, como podemos adivinar, es tétrico. La calificación abierta de que el siglo XXI es un siglo utilitarista no es nueva, pero es demasiado constante y se nos recuerda con ahínco día a día.

Por ejemplo, un hombre que siempre es recurrente en estos casos, Cicerón, en una obra llamada Las paradojas de los estoicos, diría que el hombre se empobrece cada vez más mientras crea enriquecerse, porque el afán de lucro por el lucro, no es sino un embrutecimiento del alma. No solo en la época republicana romana vemos estos atisbos de vileza en el enriquecimiento sin cortapisas del hombre, también Giordano Bruno, en su libro De Inmerso, nos deja ver que esa necesidad material lo marchita todo, sin compasión.

/var/www/clients/client0/web2/web/wp content/uploads/2015/09/651199

Ordine, al crear una obra concebida como una oda al saber y al imperecedero mundo del amor al arte, quiere pausar un mundo acelerado. Imaginemos un momento todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Cada año, grandes compañías sacan a la luz productos que atraen a millones de personas, pero que no dejan de ser reciclados constantes de lo que ya fueron, pero con distinta forma, tan solo para seguir vendiendo. Imaginemos por un momento que un producto, sea el que sea, durara para siempre y que no tuviéramos que consumir en ropa, electrónica o calzado. El show bussines del mundo capitalista se colapsaría. La pausa que nos propone Ordine es detenernos y analizar nuestro alrededor y el mundo que nos rodea con los anteojos que sabios, eruditos y pensadores anteriores a nosotros nos han dado en herencia, porque aunque nos parezca que vamos a la vanguardia del desarrollo, muchos de los problemas que tenemos ahora, fueron vislumbrados con mayor pericia por gentes letradas, como Víctor Hugo o Heráclito, el cual postulaba que es mucho mejor como conjugación del hombre, ser que tener. (más…)

Humanidades Inútiles

MIENTRAS el murmullo navideño lo inunda casi todo, el Consejo de Ministros ha concluido sus últimos retoques a la programación de las asignaturas de la ESO y el Bachillerato. Todo ello se plasmará en un inminente decreto donde podrá comprobarse (una vez más) el arrinconamiento continuado que, desde hace varias décadas, sufren las Humanidades en nuestro zarandeado sistema escolar: menos horas de Historia (de España, de Europa o del Mundo), menos horas de Lengua y Literatura, menos horas de Filosofía, menos horas de Latín o de Griego, menos horas de Historia del Arte y menos horas de todos aquellos conocimientos que no tengan garantizada una indudable utilidad práctica, es decir, económica, rentable o productiva. Y entiéndase bien de lo que estamos hablando: conocimientos productivos serían sólo aquellos que sirven para fabricar o vender herramientas diversas, cosas tangibles, es decir, camiones o teléfonos, medicinas o armarios, gaseosas o cajas de zapatos. Y ya se sabe, la Filosofía no sirve para eso. El Latín, tampoco. Para fabricar aviones no hace falta haber leído a Valle Inclán. Así que sería un verdadero despropósito gastar el dinero de los contribuyentes en conseguir que los niños y jóvenes españoles conozcan el Renacimiento, lean el Quijote o sepan que la cultura latina es uno de los cimientos más sólidos de la civilización europea.

Una capacidad verbal suficiente, saber distinguir las premisas de las conclusiones o valorar sin idolatrías el legado de nuestros antepasados (sin ellos no seríamos lo que somos) son habilidades en franco retroceso. Nada de eso sirve para nada: ya no hay mucho de qué hablar, nos basta con los códigos de barras, mensajes breves, una cita, el lugar y la hora, poco más. Y las premisas han desaparecido, sólo hay conclusiones, consignas o proclamas, razonar se ha vuelto improcedente o anacrónico. Distinguir el imperativo categórico del imperativo hipotético ha quedado definitivamente obsoleto: Kant se ha ido al cuarto de los trastos. Me temo que en los próximos días volveremos a oír las monsergas de siempre, unos y otros discutirán hasta la saciedad asuntos más o menos periféricos a la enseñanza. Y, mientras tanto, las Humanidades, de la mano implacable de pedagogos y políticos, caminarán hacia un abismo escolar sin fondo. Son saberes inútiles. Sólo nos ayudan a ser mejores, a saber quiénes somos, a distinguir la verdad del engaño. Es decir, cosas sin importancia, asuntos de otra época.

Fuente

Humanidades Inútiles

MIENTRAS el murmullo navideño lo inunda casi todo, el Consejo de Ministros ha concluido sus últimos retoques a la programación de las asignaturas de la ESO y el Bachillerato. Todo ello se plasmará en un inminente decreto donde podrá comprobarse (una vez más) el arrinconamiento continuado que, desde hace varias décadas, sufren las Humanidades en nuestro zarandeado sistema escolar: menos horas de…

View On WordPress

Manifiesto contra el borrador del RD sobre especialidades de Secundaria

A propósito del borrador del RD de especialidades de Secundaria:

MANIFIESTO EN CONTRA DEL REAL DECRETO

Mostramos rechazo al borrador del Real Decreto que acaba de salir por los siguientes motivos:

La calidad de la enseñanza se ve deteriorada, porque se introduce la “polivalencia curricular” y, en consecuencia, el profesorado puede verse obligado a impartir materias ajenas a su especialidad, tal y como se recoge en el anexo V (Literatura Universal y Lengua Castellana y Literatura). Asimismo estaríamos a merced de lo que los profesores de Lengua y Literatura decidiesen. Además, no nos podríamos negar si no quisiéramos esa opción, puesto que el artículo dice que “deberán darlas cuando así se requiera”. El hecho de poder dar otras asignaturas implica a su vez que puede completarse el horario de un profesor de Clásicas con Lengua Castellana, aunque fuera a costa de eliminar un grupo de latín o griego. De esta manera, habría menos horas de docencia de nuestras materias.

Latín y Griego desaparecen del catálogo de especialidades docentes, quedando agrupadas en una nueva especialidad denominada “Lenguas clásicas y cultura grecolatina”. El pertenecer a una u otra especialidad no implica que se conozca la otra lengua y su cultura; de hecho puede desconocerse totalmente por no haberse cursado jamás o tener un conocimiento superficial de la materia a la que se nos quiere obligar a impartir docencia. Si hasta ahora se obtiene destino en función de la especialidad docente y la especialidad pasa a ser Lenguas Clásicas implicaría que los opositores pasarían de preparar un temario a preparar dos en uno.

Las condiciones para dar clase de nuestras materias en centros privados, según el anexo VI, son una auténtica burla a nuestros estudios y puestos de trabajo, ya que cualquiera (ver disposición adicional sexta, punto 3) está capacitado para impartir Latín, Griego y Cultura Clásica. Esto afectará, por supuesto, al futuro laboral de interinos, estudiantes y licenciados de Filología Clásica en paro.

Artículo copiado de http://goo.gl/4Z1TrL.

A %d blogueros les gusta esto: